Conocí a Antonio Jáquez el seis de noviembre de 1999. Era la primera vez que yo visitaba la redacción de la revista Proceso. Tenía apenas unos meses de haber comenzado a colaborar desde Washington, y aunque mantenía comunicación con algunos por teléfono, en realidad no conocía a casi nadie personalmente. Esa tarde, mientras la revista celebraba un aniversario más, yo tuve el privilegio de convertirme en su amigo.
Es raro encontrar en un periodista al arquetipo del hombre universal: Toño absorbía con pasión y agudeza información sobre prácticamente todos los aspectos políticos y cuturales del mundo moderno. No sólo deleitaba su juicio y su conocimiento agudo sobre el periodismo y la literatura mundial: por él descubrí nuevos artistas plásticos, arquitectos, música rock, clásica, pop. Recorría la obra de Borges con la misma comodidad que la serie de televisión 24.
En Proceso, el trayecto periodístico de Jáquez es fundamental. Tuve la suerte de discutir múltiples textos con él, de conocer su interpretación de las coyunturas políticas, de escuchar su visión histórica, compleja y amplia, crítica del presente pero rica en su contexto, corrosiva también, pero ferozmente independiente. Seré para siempre un agradecido reportero que aprendió a escuchar, y más importante, a dialogar con su editor.

Escribe Jaime Muñoz Vargas en una nota de Milenio: "Nadie como él para trazar verdaderos reportajes de investigación, textos perfectamente bien escritos y, lo más importante, profundamente punzantes, llenos de esos datos y esa jiribilla que sólo pueden ofrecer los genuinos profesionales del oficio. En un ambiente que privilegiaba la nota informativa a veces no manejada con toda la calidad requerida, Jáquez solía bucear en las profundidades del hecho noticioso: indagaba, preguntaba, leía, hundía su mirada de periodista moderno hasta tocar el meollo de realidades políticas y económicas descompuestas, ideales para los reportajes de gran calado, trabajos que hacían crujir estructuras de poder por lo general amenazantes para otros, no para un reportero como Antonio Jáquez".
En su trato cotidiano, Jáquez profesó una actitud de libertad que no siempre le cosechó amistades. Explosivo e irreverente, lúdico y de una lucidez cortante, Toño asumió sin temor ni remordimientos el rechazo de algunos que luego se veían obligados a conservar entre ellos su rencor y envidia. Jamás escuché a Toño atacar a uno de sus enemigos, en público o en privado, en la forma cobarde y deshonesta en que con frecuencia esa misma gente lo repudiaba. Para sus amigos, que somos muchos, sí escuché y atestigüé en cambio, las más profundas manifestaciones de generosidad. Recuerdo y recordaré siempre a Toño como una de las más finas y elegantes personas que he conocido, cuya amistad y vasta sabiduría me resultarán entrañables para siempre.
En los últimos meses de su vida, Jáquez se dedicó a viajar. Tuve la enorme fortuna de recibirlo en Nueva York. Asistió a la ópera en el metropolitan, admiró el ballet, se perdió en las casas de música del Village, se deleitó en los mejores restaurantes, compró libros, ropa, CDs, por la noche leía y conversábamos largas horas sobre el futuro. Con la muerte encima, la vitalidad de Jáquez no se permitía el miedo. Como supongo que lo hacía desde su juventud, Jáquez fue tan libre como enormemente feliz.
Ahora sé por qué no dejaba de sonreír en aquellos días. Nueva York me sirve de metáfora: producía en Toño la satisfacción que implica estar abierto a las infinitas posibilidades del mundo, donde todo debe intentarse, el acierto y el error, el arrojo y el retiro meditabundo, la sonrisa irónica y la felicidad de la bondad.
Antonio Jáquez murió esta tarde, mientras llueve y el frío recorre Nueva York. Tengo para mí que, como esta ciudad que tanto quiso, su memoria será desde hoy inagotable y para siempre plena en la libertad que adoptó como única condición de vida.
PD: Agrego la imagen de una identificación de prensa que reprodujo en su blog Jaime Muñoz Vargas. Fechada hace casi 20 años, Toño aparece con la fuerza de la juventud y el talento que nunca dejaron de crecer.
9 comments:
Tito. Me dio tristesa que tu amigo y compañero se haya ido, pero asi es la vida dijo Jimeño. ok de cualquier forma no deja de doler, pero Dios es quien tiene la ultima palabra y dimaos una oracion por el y que descanse en paz ok tu mamá que te quiere como de aqui hasta la luna ida y vuelta ok besos para mi Dr. y Dra. qque Dios los bendiga hoy y siempre Chayo E.Z.
Tito. Me dio tristeza que tu amigo y compañero se haya ido, pero asi es la vida dijo Jimeño. ok de cualquier forma no deja de doler, pero Dios es quien tiene la ultima palabra y digamos una oracion por el y que descanse en paz ok tu mamá que te quiere como de aqui hasta la luna ida y vuelta ok besos para mi Dr. y Dra. qque Dios los bendiga hoy y siempre Chayo E.Z.
hola tito. soy prima hermana de tono. rocio arreoal enriquez estoy en Baltimore resibiendo desde mexico las noticias... toda la familia esta triste... todos estamos con el corazon en la mano. la perdida de tono es, com otodos lo dicen, irreparable. pero... pienso... que maravillosa vida! tanto amor que recibio y que dio! toda la gente lo amaba! que impresionante... ojala y todos podamos decir al momento de nuestra muerte: "vivi como quise y lo hize a plenitud!"... tono pudo decir eso... y eso nos enorgullece a todos... esta navidad pasada estuvimos juntos en casa de mi mama (Juanita, su tia que lo amo tanto y cr5io desde bebe).... en navidad jugamos en la familia al intercambio "chusco" de regalos... a tono le toco una caja hermosa.... envuelta de papel dorado que contenia unos calzones gigantezcos rojos! fue de tanta risa! bueno... pensar en tono es pensar en la vida.... me da gusto que sus cenizas vayan a estaar en san juan, junto a las de su amadisimo abuelo (mi abuelo tambien)... porque el lo queria asi... la primera vez que se enfermo estuvo viviendo en mi casa, en torreon, dos meses... que noches de desvelo interminable... entre calenturas y malestares la platica profunda y al mismo tiempo tan trivial... tenia ese don.... no te conozco.... se de ti pero n ote conozco. escribeme para pasarte mis datos rocioarr@comcast.net
Tambien tuve el privilegio de contar con la amistad de Jaquez, y de su amistad, lealtad y congruencia. La ultima vez que lo vi fue hace unos 6 meses. Estuvimos en Proceso y luego fuimos a comer un grupo de amigos y lo volvi a gozar. Su platica, llena de informacion, de opiniones certeras, de ironia deliciosa y sus ganas de gozar la vida en cada momento, en cada copa de vino, en cada bocado entre datos duros, burlas suaves, ironias que nos hacian reir muchisimo y chismes, que nunca faltaban, de cualquier cosa intrascente que en el caso, se volvia trascendente. Era una delicia ir de los trivial a lo importante, de la estupidez a la crudeza. Un poco antes cenamos en Monterrey y nos dieron las 3 de la manana. Se nego a la cena de compromiso e hicimos la alternativa. Muchos recuerdos Jaquez, muchos buenos ratos, mucha ensenanza, y ahora la tristeza pero tambien el gusto por haberte conocido. Hubiera sido justo que estuvieras mas en este mundo pero estoy segura que estas bien, aqui te recordamos y te extranamos. Norma Garza.
Tito: Tuve la suerte de conocer y contar con la confiaza de Toño no hacia mucho tiempo lo vi por ultima vez en proceso, sonriente como siempre me saludo y me dijo que no habia podido ir a su tierra, tenia la ilusión de comprar una casa por alla.
Me sonrio y lo vi alejarse...y con esa imagen me quedo para recordarlo.
Gracias por haber tenido la suerte de conocerle señor
No sé cuantos compadres haya tenido mi compadre...pero aceptó ser el padrino de mi hijo Héctor Abraham en el año 1983...en una tarde empolvada y con el sol a plomo...caminamos de casa de mis papás al templo del pueblo..en Concordia Coahuila...recuerdo que se ponía nervioso y se preguntaba por la nuevas responsabilidades morales de un compadre, pues no tenía idea sobre los alcances del compromiso asumido..pero aceptó gustoso...creo que nos faltó tiempo compadre..para seguir platicando, para tomar otra copa, para abordar otros temas, para recibirte una vez más en la casa..ni hablar, se fue mi compadre, pero deja un legado riquísimo en recuerdos, en amistades, en escritos y sobre todo una lección sobre su filosofía de vida. DESCANSE EN PAZ
Margarita
"Tuve la enorme fortuna de recibirlo en Nueva York. Asistió a la ópera en el metropolitan, admiró el ballet, se perdió en las casas de música del Village(...), por la noche leía y conversábamos largas horas sobre el futuro. Con la muerte encima, la vitalidad de Jáquez no se permitía el miedo". Estas palabras me llevan a decirles a Oswaldo y Sara que hace precisamente un año, mayo del 2007 lo disfrutamos juntos en N.Y., en los mismos días de este 2008 en que se despidió por un ratito. Mi querido gran amigo Jaquecitos ya está en San Juan de Guadalupe Durango, junto a su abuelo. Nos llevó hasta allá continuando su festejo fúnebre, (como habría dicho él), desde en México DF, continuando en Torreón con dos misas del Padre Tenorio, y la salida a su pueblo.
Jaquecitos, nos llevaste a conocer la casa donde naciste, Olga nos dio tus indicaciones y agarramos camino, Chiquito ya leí aquí a tu compadre Héctor Almaraz, ya no tengo que buscarlo, a ver qué más se te ocurre pedirme ya sabes dónde encontrarme, y ahora mejor que antes, besitos.
Rafael. La tristeza y la nostalgia que siento se pierden en el horizonte, por el amigo que se fue y que tanto quise. Conocí a Toño en el 93 cuando yo trabajaba para El Porvenir y él empezaba su corresponsalía en Monterrey,desde aquel momento nos unió una gran amistad. Comparto todos los comentarios que de él se han hecho y lo reitero, no he conocido a persona alguna con la que haya disfrutado tanto el pasarme días completos platicando, escuchando música o trabajando. Toño fue un maestro para mi en toda la extensión de la palabra, aprendí tantas cosas sobre esta vocación del periodismo, particularmente disfrutábamos mucho el hablar sobre cine, otra de las grandes pasiones de Toño; no había muestra que nos perdiéramos del cine que ustedes quieran. Conocí a su mamá en Torreón y a parte de su familia, siempre fue un hombre muy apegado con sus seres queridos, por eso hoy es bien recordado y extrañado.
Toño, hermano, te voy a echar de menos...
Rafael Heredia.
Busco a un tal carlos ramirez me dijo un dia toño, allá a prinicipios de los 90as. ¿Lo conoces?, creo que fue corresponsal de La Opinión. Tengo buenas referencias de él y necesito que me ayude a conseguir una informacion sobre un reportaje que estoy trabajando.
Lo conozco y bien pero no creo que te sirva de mucho es un simple aprendiz de reportero y malo, le contesté.
No importa, me dijo, Margarita me habló bien de él y me insistió en que lo buscara en Monterrey, y si sabes donde localizarlo dime y punto, me dijo hosco.
Una vez que aclaramos las cosas, nos hicimos grandes cuates, comenzó a preguntarme desde cuando y como ingrese a La Opinión de Torreón y de mi paso por distintos medios de comunicación.
Hablamos de personajes de ese diario, como del Jefe Cadivich, de Manuel González, de Godina, de los moneros, del gato Enrique Proa, del maestro don Antonio H. Flores, de Lalo Guerrero y de sus antesesores.
Del duro y sufrido, pero emocionante ingreso al agridulce mundo del periodismo como "huesero", reportero de guardia, suplente de reportero, antes de alcanzar las ansiadas "fuentes".
Si al principio me pareció un reportero con aire de intelectual, pronto me convencio de que sabia mas de periodismo que lo que aparentaba.
En ocasiones me hablaba tan solo para recomendarme algun libro o algun artículo periodistico y presumirme que había estado en tal o cual ciudad o para saber que me parecia tal o cual reportaje que había publicado en Proceso.
"Como la laguna......ninguna", fue el grito de batalla que a manera de saludo mas por telefono que personalmente, usabamos para iniciar la plática y al final de esta el de: "Qué mugrero salio de la laguna, nadamas nosotros salimos buenos...p`a nada".
Mi toño donde quiera que estes acuerdate que "como la laguna, ninguna.....y buscale".
Siempre sera grato recordar a un buen amigo y toño nos salio de bandera.
Publicar un comentario