Cuentan que Lacan, harto de prodigios,
Tomó a su perro en brazos
y lo llevó frente al espejo:
"Éste es tu cuerpo"
"Aquéllas tus patas"
"Tu lengua no es una extensión
de mi mano. Es una -otra-
división contenida de tu ser".
El perro sostuvo la mirada
Auscultó el reflejo con
una atención parecida
al misterio o a
la curiosidad.
El arte es ese perro
reflejado en el espejo
que desde el cristal
ladró a su otro.
El arte en la superficie
mercurial que alberga
una mirada perdida,
o el instinto,
o el ladrido.
Ciertamente no los prodigios
ni el orden de lo simbólico
de Lacan.
6 comments:
y es el arte lo real encriptado
en ese ojo que del perro mira
con espanto al amo, y viceversa.
Ese oswaldo!
tengo rato keriendo saludarte. Este poemon te quedo muy bueno. Io ando con chamba y poco poetico, pero no quito el dedo del renglon :-).
Voy a tratar de escribirte pronto.
El Victor
me gusta, me gusta.
y luego, cuando despertó del sueño, ¿qué pensó lacán?
p.d: al final todos tenemos algo de la-can-ianos. ¿no es cierto?
he mariana canalla, no me distraigas mucho al poeta :-).
he mariana canalla, no me distraigas mucho al poeta :-).
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