miércoles, septiembre 26, 2007

Lo occidental del mexicano

Escribe Juan Villoro: "Imaginemos que el mexicano es occidental (al menos cuando sale de la siesta junto a su burro tutelar). ¿Qué entorno encuentra? Una sociedad con un crecimiento económico de cero que sin embargo estimula la meritocracia y la competencia individual; un escenario donde la capacidad de disentir se nubla porque no queda claro qué es lo establecido."
(Letras libres, diciembre 2001)

Imaginemos que realmente somos occidentales y que esto de algún modo nos vuelve contemporáneos de todos los hombres. El panorama inmediato que describe Villoro no es muy alentador. En la escena global de occidente somos menos que un subalterno y mucho más que una anomalía: somos el soporte adormecido (el burro, tutelar o no) que lleva a cuestas las fortunas domésticas y extranjeras, aunque con la única fortuna doméstica de Slim bastaría para rompernos el lomo. Y sin embargo, el lomo no se rompe, y no sólo eso: camina, se desplaza, derrama alguna lágrima y de vez en cuando se emborracha para olvidar, como hicimos muchos al día siguiente de las elecciones presidenciales.

Bienvenido al mundo plano, mexicano (occidental, nadie lo negará a estas alturas) de carga.

1 comments:

paso a paso dijo...

solidario acuerdo