miércoles, septiembre 26, 2007

Ida Vitale, según Sarah Pollack, según Ida Vitale...

Este año los lectores estadunidenses tienen el privilegio de leer en su propia lengua a la poeta uruguaya Ida Vitale. El milagro se debe a la elegante y sofisticada traducción perpetrada por Sarah Pollack (Nueva York, 1976), titulada REASON ENOUGH y publicada bajo el sello Host Publications. El libro ofrece una de las más importantes voces de la poesía latinoamericana que, con maestría, transmigra de una poeta a otra. Los que descrean de este juicio por mi cercanía con ambas poetas, podrán corroborarlo en la siguiente reseña escrita por Álvaro Ojeda, que sabe de lo que habla. Con ese texto los dejo, celebrando con todas las razones del mundo la poiesis híbrida del dueto Vitale-Pollack:

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RAZONES MÁS QUE SUFICIENTES

Escribe la poeta: “Morimos cotidianos, /cubiertos del liquen de las compras, /de las fabricaciones y enmiendas.” El arte ha sido siempre un sistema de perpetuación, de presencia en el tiempo porque el ser humano lo ansía, y el ser humano es el tema excluyente del arte. La poesía en general y la poesía de Ida Vitale (Montevideo, 1924) con un itinerario vital que incluye el exilio primero y la residencia después, en México y los Estados Unidos desde 1974, es el mejor ejemplo de esa necesidad. Necesidad personal que una sociedad debería convertir en función. Cuando la poeta describe la muerte cotidiana mecida y envuelta por el liquen del consumo o de toda actividad sin sentido, no sólo se rebela contra la muerte sino que agrega un elemento de contemporaneidad notable. Si además suma los términos “fabricaciones” y “enmiendas” la mirada de la poeta parece cubrirlo casi todo. La fabricación, la serie automática y la enmienda, la tarea artesanal de la escritura poética, conviven en el mismo verso como dos caras de la vida en el más crudo presente. Síntesis para definir y exactitud para seleccionar. Este texto pertenece al libro Oidor andante y es de 1972. Podría agregarse a la enumeración de cualidades poéticas de Vitale las palabras anticipación y videncia. Así lo vio la traductora norteamericana Sarah Pollack que presenta el poemario antes citado bajo el título de Reason enough, (Razón suficiente) título que entraña una idea de trampolín (springboard escribe la traductora) que sirva para hurgar en la profundidad de la poesía de Vitale. Al oidor andante, a ese desconocido que habla otra lengua, se le ofrenda esta razón suficiente de lectura, con un aire de pequeña muestra y a la vez una razón que es bastante para lo que se necesita en la vida. Parece una buena elección este texto como carta de presentación de la poeta en otras patrias. Igualmente responsable parece la traducción. Exacta a la que vez que connotativa. En el primer poema del libro que se llama sugestivamente La palabra la poeta escribe: “Expectantes palabras,/fabulosas en sí,/ promesas de sentidos posible,/ airosas/ aéreas/ airadas/ ariadnas./ Un breve error/ las vuelve ornamentales./ Su indescriptible exactitud/ nos borra.”

El texto habla del sacrificio. Dentro de ese magma de posible y adecuada elección en que se encuentran, las palabras laten. No precisan de nosotros, la poeta es neo platónica. Indican si se las escoge pero indicaran aunque no se las escoja. Por eso son un recurso inagotable y sobre todo, inmanejable. Quizás en esta descripción radique la orfandad en que lentamente se sume la literatura, toda ella y no sólo la poesía. ¿Qué esencia describe para un ser humano del siglo XXI una palabra? Las palabras sólo admiten intervención humana en el error, en su metamorfosis como objeto de ornato, de adorno. Y el corolario más cruel: su correcta enunciación borra al poeta con lo que el buen tino tampoco asegura perduración. La virtud o el lenitivo parecen radicar en el ejercicio gratuito del decir de la poeta para ese oidor andante. De allí el carácter de sacrificio que adquiere el quehacer poético.

La traducción sortea con solvencia los cuatro términos que definen a la palabra (airosas, aéreas, airadas, ariadnas) y por propiedad transitiva, al ejercicio de la poesía. Escribe Pollack: artful, aerial, irate, Ariadnas, y sólo en este último caso modifica la grafía, hecho que permite evocar el mito de Ariadna rescatando a Teseo del laberinto como valor agregado, acaso un acto de salvación.

Como constancia de un decir uruguayo vale el poema "Trastienda" más que mil explicaciones.

“Cielos veloces de Montevideo/ estratos de oro y de laurel/ halados por la más alta red/ tibios lilas lentísimos/cocientes de su luz multiplicada/ pasan y nos envuelven/ y nos entretenemos con su gracia/ como una mano juega/ entre arenas que guardan/ la eternidad en la que no pensamos/Entretanto, el pegaso peligro/ relincha ferozmente.”

Álvaro Ojeda

*Reason enough. Poesía de Ida Vitale traducción de Sarah Pollack. Host publications. 2007, 77 páginas.

3 comments:

la flaca dijo...

Ha sido, entonces, un septiembre muy productivo.
Un abrazo y mi felicitación a Sarah.

kika dijo...

dos poetas maravillosas, pero qué necesidad de poner fechas, años...que no ven que son aéreas, ariadnas y con palabra eterna.

tenías que salir, osito...ojo, póngase buzo!

harmodio dijo...

Felicidades para Lasarilla. Qué bueno que ya revivió este blog, se siente la energía de nuevo. Life is still sweet.