Llueve de pronto en Nueva York. El ruido me alcanza y la tierra mojada (quién sabe cómo) huele como recuerdo que huele la tierra cuando se moja, la tierra que yo creía que conocía pero que ahora que lo pienso es más bien la tierra de México, y mejor pensado aún, la tierra de Juárez, de una frontera anterior en mi vida, donde había campos sin fraccionar, donde se distinguía una avenida desde el otro lado del llano vacío y polvoriento donde corría inventando juegos con los amigos de mi infancia que recién descubro siempre permanecen (si algún día termino mi libro y se publica y alguien que leyó este post lee mi libro también, lo entenderá, o podría entenderlo).
Termino mi lectura de 2666 y quedan en estas líneas resabios del estilo de Bolaño. Quiero recordar su voz, que hace poco alguien me preguntó a qué sonaba la única vez que lo vi. Pregunta extraña porque nunca sabría decir a qué suena la voz de nadie, pero pregunta vital si se piensa que no quedó ninguna foto, grabación o apunte del encuentro con Bolaño (salvo la dedicatoria en Los detectives salvajes y el Nocturno de Chile) y que entonces por lo menos mi memoria debería cumplir con la obligación de recordar la voz de quien no veremos (ni oiremos) nunca más.
¿Qué queda? La pregunta se la hizo también mi maestro Enrique Fierro. Así que mejor dejo que sea él quien conteste:
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AL MENOS
En fin: que no sé cómo
esa mancha gramática
envuelta por las nubes
amenaza las fieles cofradías
Le abrimos el camino
y así nos deviamos
rumbo a qué fuente
y de ella bebemos.
En fin: que no sé cómo
Pero al menos, colmenas.
Al menos estas letras
al oído de alguien.
(De "Queda". México: Ediciones Sin Nombre, 2004)
2 comments:
Oso,
Leer todo esto me trajo una gran cantidad de recuerdos, sobre todo porque en este momento también llueve en Juárez. Vino a mi mente la imagen de un llano enoooorme y tú corriendo mientras sostenías un cordón que terminaba con un papalote. Luego imágenes de la bola de niños corriendo, el Chiwis (así se escribirá) enojado y pisándose la lengua, y luego rodillas, ceja y labios con un par de puntos de sutura y mi mamá burlándose...
Aaahhh, qué bonito!
Si , asi se escribe y lo recuerdo como si fuera ayer, la verdad eso representaba en esos años, caracter duro tirandole mas a berrinchudo. Es primera vez que participo y la verdad me honra el que dedicaras algunos renglones para recordarnos.
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